Morillo no declaró dos sentencias pero el JEE de Huaraz no lo excluirá

El no declarar sentencias, ya sea en el ámbito penal o civil, es una de las causales que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) estipuló en esta campaña para excluir a un candidato. El postulante el Gobierno Regional de Áncash (GRA), Juan Carlos Morillo Ulloa, no consignó en su hoja de vida dos sentencias, pero en su caso no se aplicará esta sanción; debido a que el período para exclusión de candidatos, ya concluyó.

¿Y EL FILTRO?. Al igual que como pasó en las Elecciones Regionales y Municipales de 2014, cuando se aceptó la inscripción como candidato de Waldo Ríos, pese a no haber pagado la reparación civil de su condena por corrupción; esta vez el Jurado Electoral Especial (JEE) de Huaraz no tomó en cuenta que el candidato de Somos Perú no declaró una sentencia por violencia familiar y otra por obligación de dar suma de dinero, en un juzgado civil que establecía que la empresa JJM Minería y Construcción SAC (la cual gerenció Morillo según su hoja de vida) cumpla con un pago por alquiler de maquinaria que no realizó en el tiempo establecido.

En la hoja de vida que Juan Carlos Morillo presentó ante el JEE de Huaraz al momento de inscribirse, solo declaró que tenía una sentencia con pena suspendida por el giro de cheques sin fondo y dos demandas por alimentos, que viene cumpliendo.

Sin embargo, ahora, a través de redes sociales se han difundido las sentencias de estos casos que al parecer el candidato, tenía bajo siete llaves. Una es del año 2016 y la otra de 2011.

FUERA DE TIEMPO. Correo consultó con el fiscal superior Marco De La Cruz Espejo, segundo miembro del JEE de Huaraz sobre esta situación, quien puntualizó que el tiempo para excluir candidatos ya concluyó y que por lo tanto esta omisión del candidato no lo deja fuera de carrera.

“Ya todas las etapas han prescrito, han culminado. La etapa de tachas ya pasó, la etapa de exclusión ya pasó, ahora estamos en la etapa de proclamación, así que no (no se le excluirá). Ahora que eso se investigue a posteriori, no por parte del Jurado, sino por parte de la Fiscalía, ya es otra cosa”, declaró a Correo.

De La Cruz no precisó si es que el JEE de Huaraz procedería a entablar la denuncia contra Morillo, solo dijo que en el próximo pleno tocarán el tema y determinarán qué hacer.

El abogado municipalista, experto en temas electorales, Julio César Castiglioni, confirmó que legalmente, durante esta etapa del proceso, no se puede plantear ninguna solicitud de exclusión. No obstante, el letrado hizo duras críticas hacia el trabajo de verificación de las hojas de vida que ha hecho el JEE de Huaraz en esta contienda.

“Es el mismo caso que el señor Waldo Ríos, él tampoco había estado rehabilitado, pero sí se aceptó su inscripción (…) es una vergüenza que el Jurado no haga una correcta evaluación de las candidatos y deje que postulen personas con este tipo de sentencias”, dijo.

Castiglioni afirmó que ambas sentencias sí debieron ser declaradas por el candidato, aún cuando una se trata de un tema de violencia familiar y la otra fue en contra de la persona jurídica que él gerenciaba.

Se debe mencionar que en una última entrevista a este Diario, Morillo reconoció que tuvo una demanda por parte de su excónyuge.

“Cuando nos divorciamos definitivamente nada es color de rosa y sí en algún momento, pues, pero no hubo violencia, ningún médico legista determinó daños”, aseveró esa vez.

VIOLENCIA. Si bien es cierto, en la sentencia por violencia familiar no se dictó pena de cárcel efectiva para Morillo, en su resolución el titular del Segundo Juzgado Mixto de Nuevo Chimbote, Norman Tantas Saavedra, concluye que sí es “responsable de maltrato físico y psicológico” en agravio de su entonces conviviente.

También dispuso que se mantenga a una distancia de 200 metros de la mujer y de su vivienda, así como que también se someta a terapia psicológica, para que se le pueda levantar esta medida.

Uno de los hechos que narra la sentencia, ocurrió en el 2015. La sentencia relata que la mujer se encontraba conversando con un amigo cuando Morillo, con quien llevaba 6 años y medio separada, raudamente desafiaba al hombre para que peleen.

“(…) luego (Morillo) subió al dormitorio de sus hijos levantándolos con gritos, al bajar le propinó a la recurrente (su expareja) puñetes, cachetadas y jalones de cabello, a la vez que le profería palabras soeces como puta, perra, entre otros, en presencia de sus menores hijos, quienes le pedían que no le agrediera, y sin importar la empujó contra la mesa de vidrio cortándose la pierna; su menor hijo de rodillas suplicó que no le pegue a su madre”, se lee.

También se recoge uno de los testimonios de los hijos de Morillo quien señaló que el ahora candidato le dijo que no era su hijo. “(…) me puse de rodillas para que deje de estas discutiendo y a la vez me dijo que no era su hijo”, indica.

El candidato dijo al juzgado que actúo de esa forma porque descubrió a su expareja teniendo intimidadl con otro hombre, cerca del cuarto de sus hijos. Sin embargo el juzgado desestimó esta versión.
F.elcorreo

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